Adultos seguros: Mes de la prevención del suicidio
Cuando los adultos de confianza piensan en cómo velar por la seguridad y la salud de los jóvenes, lo primero que suele venirles a la mente es la alimentación, el sueño o la actividad física. A veces se puede pasar por alto la salud mental, sobre todo porque los jóvenes no siempre saben cómo expresar sus sentimientos o emociones de una forma que los adultos puedan entender. Aprender a hablar con los jóvenes sobre la salud mental y cómo gestionar las emociones puede ayudarles a convertirse en adultos responsables, a tener relaciones más sanas, a tomar decisiones más saludables y a prevenir el suicidio.
Septiembre es el Mes de la Prevención del Suicidio
Esfuérzate por hablar con los jóvenes de tu entorno sobre cómo cuidar su salud mental. Aquí tienes algunos consejos que debes tener en cuenta:
Comunícate de forma directa.
Comunícate a un nivel adecuado a la edad y al grado de desarrollo del niño. Por ejemplo, a los niños pequeños les puede resultar útil aprender a identificar diferentes emociones, mientras que los niños mayores son capaces de comprender conceptos como la depresión y la ansiedad.
Mantén la conversación cuando el niño se sienta seguro y a gusto.
Escucha cuando los jóvenes tengan preguntas o inquietudes, o cuando quieran compartir sus propias opiniones.
Si quieres obtener más recursos sobre la prevención del suicidio y cómo hablar con los jóvenes sobre la salud mental, visita los enlaces que aparecen a continuación: