Adultos de confianza: el bienestar ante los cambios de la pubertad
Muchos alumnos no solo volverán al colegio con mochilas nuevas o un nuevo peinado; algunos volverán unas pulgadas más altos, con la voz más grave o, quizá, con algún que otro grano. No solo es posible que se produzcan cambios físicos, sino que también habrá cambios en su actitud, su confianza en sí mismos y sus emociones.
¿Cómo deberían los adultos de confianza ayudar a los jóvenes a afrontar esta etapa de cambios (a veces intimidante), especialmente las emociones que pueden empezar a experimentar? A continuación se ofrecen algunas formas de mostrar apoyo y ayudar a desarrollar la resiliencia:
No menosprecies sus sentimientos: los jóvenes pueden sentirse ansiosos por su imagen corporal o angustiados por los cambios que están experimentando; asegúrate de reconocer esos sentimientos.
Mantén una comunicación abierta: asegúrate de que los jóvenes sepan que estás ahí para responder a sus preguntas sin juzgarlos.
Ofrece ayuda cuando sea necesario: la pubertad es también una etapa en la que los jóvenes adquieren independencia, pero a veces aún pueden necesitar ayuda. Ofréceles ayuda, pero si no la aceptan, deja que sean ellos quienes decidan qué hacer.
Sé un ejemplo a seguir: muestra cómo gestionar el estrés y las emociones difíciles de una forma saludable y, por supuesto, da ejemplo también con hábitos saludables relacionados con la salud física.
Seguir estos consejos puede ayudar a que los niños crezcan seguros de sí mismos y resilientes, y a que la pubertad resulte un poco menos intimidante (tanto para los jóvenes como para sus tutores). Para obtener más información, haz clic en los enlaces a los recursos que aparecen a continuación.