Cómo ayudar a tu hijo a afrontar el acoso escolar
Enseñar empatía para prevenir la crueldad
Como padres, da miedo pensar en los diferentes tipos de acoso a los que se enfrentan nuestros hijos en esta era moderna y tecnológica. Con el auge de las redes sociales, el acoso se ha convertido en un problema constante, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Ha cambiado la forma en que se produce el acoso y ha multiplicado su alcance. Pero tenemos una ventaja frente al acoso: si enseñamos a nuestros hijos desde pequeños no solo a reconocerlo y a hacerle frente, sino también a ser ciudadanos amables, generosos y empáticos, podemos evitar que el acoso llegue a producirse en primer lugar.
Todos los jóvenes merecen sentirse seguros, respetados y apoyados.
El acoso puede producirse en el colegio, en entornos sociales y en Internet. Como padre, madre o cuidador, desempeñas un papel importante a la hora de ayudar a tu hijo o hija a reconocer el acoso, a reaccionar de forma segura, a tratar a los demás con empatía y a saber cuándo pedir ayuda.
¿Qué es el acoso escolar?
La legislación de Indiana define el acoso escolar como «un comportamiento agresivo e indeseado entre niños en edad escolar que implica un desequilibrio de poder, ya sea real o percibido. Dicho comportamiento se repite, o tiene el potencial de repetirse, a lo largo del tiempo».
El acoso escolar puede adoptar diversas formas:
Verbal: insultos, burlas, amenazas o comentarios hirientes
Social: difundir rumores, poner en evidencia a alguien o excluirlo intencionadamente
Físicas: golpear, empujar, amenazar o causar daños a las pertenencias
Ciberacoso: el uso de las redes sociales, mensajes de texto, chats grupales, plataformas de videojuegos u otras tecnologías para acosar, amenazar, avergonzar o excluir a alguien.
Conoce las señales de alerta
Como padre, madre, cuidador, educador o adulto de confianza, a menudo conoces a los jóvenes de tu entorno mejor que nadie. Prestar atención a los cambios de comportamiento y tomarse en serio las preocupaciones puede marcar una diferencia fundamental. Reconocer las señales de alerta que indican que un niño o una niña puede estar sufriendo acoso escolar —o participando en conductas de acoso— es un primer paso importante para prevenir el daño y ayudar a los jóvenes a obtener el apoyo que necesitan.
Presta atención a cambios como:
Esquivar el colegio, los amigos o las actividades
Lesiones inexplicables o daños en los efectos personales
Dolores de cabeza o de estómago frecuentes
Cambios en los hábitos de sueño o de alimentación
Bajada en las notas o pérdida de interés por el colegio
Cambios en el estado de ánimo o en la autoestima
Mayor ansiedad relacionada con los teléfonos, las redes sociales o el uso de Internet
Presta también atención a los indicios de que tu hijo pueda estar acosando a otros, entre ellos:
Aumento de la agresividad
Conflictos frecuentes
Problemas disciplinarios
Echar la culpa a los demás
Dificultad para asumir responsabilidades
Gran importancia que se concede a la popularidad y al estatus social
Inicia la conversación
Las conversaciones habituales pueden facilitar que tu hijo acuda a ti cuando algo no vaya bien.
Prueba a preguntar:
«¿Cómo te va con tus amigos?»
«¿Has visto a alguien al que se metan con él o al que dejen de lado?»
«¿Te ha hecho alguien sentir incómodo o inseguro?»
«¿Qué harías si vieras que alguien está siendo acosado?»
«¿Está pasando algo en Internet de lo que te apetezca hablar?»
Escucha sin juzgar y tómate en serio sus preocupaciones. Recuerda a tu hijo que informar de un comportamiento dañino o peligroso no es chivarse, sino pedir ayuda.
Si tu hijo está sufriendo acoso escolar
Escucha
. Dale a tu hijo espacio para que explique lo que ha pasado y cómo se siente.
Tranquilízalos
Hazles saber que te alegras de que te lo hayan contado y que trabajaréis juntos para resolver la situación.
Registra los incidentes en
. Guarda las fechas, los detalles, las capturas de pantalla, los mensajes, las fotos y cualquier otra información relevante.
Ponte en contacto con el colegio
. Habla con un profesor, un orientador, un miembro de la dirección u otro miembro del personal competente y pregunta por las políticas del colegio en materia de acoso escolar y por el procedimiento para denunciarlo.
Elabora un plan de seguridad
. Identifica a personas adultas de confianza a las que tu hijo pueda acudir y formas seguras de reaccionar si vuelve a sufrir acoso escolar.
Seguimiento
Sigue en contacto con tu hijo y con el colegio para asegurarte de que la situación mejora.
Si tu hijo acosa a otros
Enterarse de que tu hijo ha hecho daño o ha acosado a otro alumno puede ser difícil, pero tu reacción es importante.
Mantén la calma e intenta comprender lo que ha pasado. Deja claro que el acoso no es aceptable, al tiempo que le das a tu hijo la oportunidad de asumir su responsabilidad y tomar mejores decisiones.
Ayuda a tu hijo a:
Comprender cómo su comportamiento afectó a otra persona
Asume la responsabilidad sin culpar a los demás
Desarrollar formas más saludables de gestionar los conflictos y las emociones
Practica la empatía y la comunicación respetuosa
Repara el daño cuando sea oportuno
Comprender las expectativas respecto al comportamiento futuro
Colabora con el colegio de tu hijo o con otros adultos de confianza cuando se necesite apoyo adicional.
Ayuda a tu hijo a mantenerse seguro en Internet
El ciberacoso puede producirse a través de las redes sociales, los mensajes de texto, los chats grupales, las plataformas de videojuegos y otros espacios digitales.
Habla con regularidad sobre las experiencias de tu hijo en Internet y anímale a que:
Piénsalo bien antes de publicar, comentar o compartir
Nunca reenvíes contenidos embarazosos u ofensivos
Protege tus contraseñas y tu información personal
Guarda las pruebas del ciberacoso
Bloquear y denunciar cuentas o contenidos perjudiciales
Si algo en Internet te parece peligroso, cuéntaselo a un adulto de confianza
Asegúrate de que tu hijo sepa que puede acudir a ti en busca de ayuda sin que ello le suponga, automáticamente, la pérdida del acceso a sus dispositivos.
Enséñales a defender a los demás
Los niños pueden desempeñar un papel importante en la prevención del acoso escolar, incluso cuando no están directamente implicados.
Anima a tu hijo a:
No participes en el acoso escolar
Evita dar a «Me gusta», compartir o reenviar contenidos ofensivos
Incluye a alguien que se sienta excluido
Pregunta por alguien que haya sufrido maltrato
Exprésate cuando sea seguro hacerlo
Si alguien necesita ayuda, cuéntaselo a un adulto de confianza
No es necesario que se enfrenten a otro alumno ni que se pongan en peligro para actuar como defensores.
La prevención empieza por nosotros mismos
Los padres y los cuidadores son modelos a seguir muy influyentes.
Los niños aprenden empatía, amabilidad, comunicación y respeto observando a los adultos que les rodean. Habla con ellos sobre cómo trata tu familia a los demás, da ejemplo de formas saludables de gestionar los desacuerdos y anima a tu hijo a incluir y apoyar a los demás.
Crear una cultura en la que los jóvenes se sientan seguros para expresarse es una de las medidas más importantes que podemos tomar para prevenir el acoso escolar.
Recursos ÚTILES
StopBullying.gov
Información para las familias sobre el acoso escolar, el ciberacoso, su prevención y cómo actuar ante el acoso.
Visita: stopbullying.gov
Centro Nacional de Prevención del Acoso Escolar PACER
Recursos y herramientas para padres, alumnos, educadores y comunidades.
Visita: https://www.pacer.org/bullying/
Centro de Investigación sobre el Ciberacoso
Recursos teóricos y prácticos para prevenir y hacer frente al ciberacoso.
Visita: https://cyberbullying.org/
Departamento de Educación de Indiana
Información sobre la prevención del acoso escolar en Indiana y recursos escolares.
Visita: https://www.in.gov/doe/
Instituto Juvenil de Indiana
Investigaciones y recursos centrados en el bienestar de los jóvenes de Indiana.
Visita: https://iyi.org/
988 Línea de ayuda para suicidios y situaciones de crisis
Llama o envía un mensaje de texto al 988 para recibir ayuda inmediata en materia de salud mental.